Proyecto en desarrollo

Danza, video, fotografía, música, instalación.
Colaboraciones: Andrea Ghuisolfi / Paola Pilatti / Camilo Ángeles

Para una residencia en la Tierra reflexiona sobre el paso del tiempo sobre los cuerpos y los espacios, sobre lo humano en la naturaleza y la naturaleza en lo humano, sobre el discurrir de la corporalidad del hombre según los contextos en los que se inscribe, lo que la moviliza y transforma en el transcurso de su habitar —en su recorrido por el mundo— el diálogo que establece con su entorno y sobre el cual configura sus formas y sus límites —los delimitados en la geografía sobre la que se transita, los límites y las formas del mismo cuerpo y, sobre éste, la relación con sus fronteras, la pregunta sobre lo que le es propio y lo que le excede—, y sobre la creación y resignificación de mapas corporales y geográficos subjetivos.
La construcción de una cartografía, en tanto referencia física como simbólica, atraviesa, como hilo, todo el cuerpo de obra.

Al respecto, se concibe la idea de construir mapas como testigos del tránsito subjetivo sobre la tierra y como el modo de recorrer el territorio físico en múltiples, varios sentidos posibles. Así, la idea del cuerpo es la de uno que desde su movimiento —y también desde su quietud, sus excesos, su naturaleza toda— construye espacio, un cuerpo que es construido por el hombre —y no un hombre producto de su cuerpo—, un cuerpo en interacción con los otros y la idea de la existencia humana como un estado corporal.